El pasado 6 de marzo dio comienzo en Las Vegas el juicio contra el ex luchador de MMA Jonathan ‘War Machine’ Koppenhaver por la agresión cometida en agosto de 2014 a su antigua novia, la célebre ex actriz porno Christy Mack, y la pareja de esta, el empresario Corey Thomas (click aquí para más información). Tras un proceso de poco más de dos semanas y aproximadamente once horas de deliberaciones, un jurado compuesto por ocho mujeres y siete hombres declaró ayer a Koppenhaver culpable de 29 de los 34 cargos de los que se le acusaban (click aquí para obtener el detalle). El ex luchador esquiva la pena de muerte al no haber alcanzado el jurado un consenso en lo referente a los cargos de intento de asesinato pero tiene muchas posibilidades de obtener la cadena perpetua, según ha indicado la fiscal del distrito Jacquelin Bluth.

De poco han servido las artimañas e intentos del abogado defensor Jay Liederman por retratar a Christy Mack y War Machine como “personas dañadas” y justificar la agresión de su cliente con un combinado de antidepresivos, abuso de esteroides y daños cerebrales causados por los golpes en sus combates. Los hechos eran irrefutables y por muy co-dependiente y enfermiza que fuese la relación entre ambos, la reacción de Koppenhaver fue simple y brutalmente desproporcionada: solo se trataba de decidir la condena más idónea.
En este aspecto el testimonio de Christy Mack ha sido crucial, narrando durante ocho horas y con desgarradora crudeza los daños sufridos en el ataque, que incluyen fractura nasal, hígado lacerado, costilla fracturada, contusión en la pierna y rotura ósea alrededor de la cuenca del ojo, entre otros.

“Es la primera vez en mi carrera que he visto lesiones así sin tratarse de un accidente de coche”

-Dr. James Walker, médico que trató a Mack en la sala de urgencias-

Lo verdaderamente desolador es que Cristy Mack reconoció que, tras el ataque, aún continuaba enamorada de War Machine. Afortunadamente, echando la vista atrás, declaró ante el jurado que ahora entendía la dinámica de su relación y se da cuenta de que no era así como debía haber sido.

La sentencia está programada para el miércoles 10 de mayo a las 8:30 AM.