De un tiempo a esta parte en el mundo del porno español parece que les ha dado por destapar la caja de los truenos. Que sí, que no dudo que ‘en todos los lados se cuecen habas‘ y seguramente esta situación no es nueva pero, ahora con Internet y el aluvión informativo que representa, el malrollismo que se respira en el sector está más patente que nunca. Y yo me pregunto ¿alguien ha tenido en cuenta como puede afectar esto a la opinión pública?.

Creo que todos, en nuestros ámbitos laborales, hemos tenido que lidiar alguna vez con indeseables, asimismo también estoy convencido que la mayoría hemos sabido contener nuestras quejas dentro de la privacidad de cada uno o, si hemos tenido que tomar medidas más expeditivas, lo normal es haberlo hecho civilizadamente por la vía legal. En general con las celebridades acostumbra a ser así y con más motivo (exceptuando los del Sálvame Deluxe, que esos son para darles de comer aparte). Llamadlo imagen, profesionalidad o simplemente ser precavido, pero ¿quién dice que esos improperios regurgitados en un momento de calentón no te pueden pasar factura en el futuro?

Recientemente nada más y nada menos que Nacho Vidal (probablemente el mayor exponente internacional con el que contamos) ha hecho unas durísimas declaraciones en el website de Perro Chicano en el que, no abiertamente pero con un descriptivismo tremendamente explícito, insulta y acusa a Torbe y a Conrad Son de explotación, proxenetismo y artimañas de corte mafioso. Por su parte Torbe ya hace tiempo que se siente cómodo en el rol de “chico malo” del porno, a ratos haciéndose la víctima y a ratos increpando y criticando a discreción (lo último que me ha llegado, menospreciando la fusión entre Cumlouder y Sexole en su proyecto de mejora de la plataforma de webcams).

La gente de Cumlouder son otros que deben estar acostumbrados a encajar golpes (si consultáis los comentarios de la entrada de Pornoticiero con motivo de su inauguración veréis que las balas silban por todas partes). A estos se les cuestiona a menudo por copiar algunos productos americanos… y digo yo que si la cosa les va bien quizás es que tampoco hacía falta estrujarse tanto las neuronas, ¿no?. Asimismo añadir que no son muy de mi agrado los tweets de regodeo que se gastan algunos miembros de su staff, en los que no paran de autodenominarse ‘Los Líderes‘ (que aunque sea cierto, un poquito de humildad tampoco les haría daño).

Y ya que toco el tema Twitter, hay personas (sobretodo actrices) que no son conscientes del daño que les está causando el uso de esta red social. Más valdría que se limitasen a subir fotos y se abstuvieran de hacer según qué comentario o, sobre todo, enzarzarse en disputas que no llevan a ninguna parte. Asumidlo, siempre habrá alguien que os critique por no estar de acuerdo con lo que hacéis o simplemente por envidia. Internet está lleno de tocahuevos que creen que el anonimato les otorga carta blanca para escupir todas sus frustraciones: demostrad que estáis por encima, ganaros el ‘star’ de ‘pornstar‘.

Todo esto se reduce a un concepto muy simple: calidad de imagen. ¿No son tipos como yo los que generan los ingresos de estas personas?. ¿No debería ser uno de sus principales objetivos asegurase que recibo una buena percepción de su empresa y/o producto?. ¿Acaso no les preocupa que toda esta información me condicione para escoger lo que consumo basándome en argumentos que no deberían aplicarse?.

Señores, veo porno para abstraerme, para desahogarme o incluso para reírme! Y quiero seguir haciéndolo con la convicción de no estar fomentando ninguna actividad perniciosa, con la tranquilidad de saber que la chica de la pantalla se ha metido en esto por voluntad propia, quiero seguir fantaseando con que esas bellas mujeres de cuerpos perfectos son igual de atractivas en su interior y que tras esos actores musculados no se encuentra un caní en potencia. En resumen: quiero seguir pensando que esta industria está gestionada por profesionales que saben lo que se hacen (o que al menos sean lo suficientemente inteligentes como para asegurarse de no darme motivos para sospechar lo contrario).

Os invito a la reflexión.