Según informan diversos medios, la actriz de cine para adultos Nikki Benz presentó una demanda el pasado lunes contra la productora canadiense Brazzers, su empresa matriz MindGeek, el director Tony T y el actor Ramón Nomar en relación al presunto asalto sufrido durante un rodaje en diciembre de 2016 (más información en este enlace).

En la demanda presentada ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles, la actriz ucraniana reclama un importe de 5.000.000 de dólares en concepto de daños y perjuicios por los cargos de agresión, agresión sexual, violación de la Ley de Derechos Civiles de Ralph (encargada de prohibir la violencia o amenazas basadas en discriminaciones tales como la raza, color, religión, sexo u orientación sexual de una persona en una disputa laboral), violación de la Ley de Derechos Civiles Tom Bane (que proporciona protección ante amenazas, intimidación o coacción y los intentos de interferir con los derechos estatutarios o constitucionales estatales o federales), violencia de género, contratación negligente y ambiente de trabajo hostil, entre otros.

Según su versión de los hechos, antes de comenzar el rodaje, Nikki Benz solo estaba al tanto de la ropa que debía vestir y de que la filmación sería hardcore, sin embargo asegura haber sufrido suficiente violencia física como para causarle sangrado, que Ramón Nomar y Tony T habrían ocultado vertiendo agua sobre las paredes. Entre las prácticas descritas se menciona haber sido pisoteada, abofeteada, amordazada con su propia ropa interior y haberle aplicado la tortura conocida como submarino mojado (una forma de asfixia realizada tapando la cara de la victima con un paño y vertiendo agua sobre él). También asegura que fue obligada a repetir la entrevista de despedida para que constase en el vídeo que volvería a trabajar con ellos, ante la amenaza de no cobrar su cheque.

Debido a esta traumática experiencia la actriz habría sufrido dolor y angustia emocional, habiendo tenido que recibir tratamiento médico.

En un principio, al poco de grabar la escena, Nikki Benz se sirvió de sus redes sociales para acusar de asalto a Tony T. Tras perder su trabajo en Brazzers, el director demandó a Benz, Brazzers y MindGeek por difamación. Pese a que en aquel entonces Ramón Nomar también figuraba como demandante, poco después decidió retirarse. En julio de 2017, la juez de la Corte Superior de Los Ángeles denegó varias mociones de censura presentadas por Benz sobre esta demanda. En mayo de 2017, Benz presentó una moción Anti-SLAPP contra Tony T (un tipo de pleito cuya intención es la de intimidar y silenciar a los críticos ante el elevado costo de una defensa legal), así como una objeción y una moción para hace frente a los daños punitivos en el caso.