Chester Bennington, vocalista de la banda de rock Linkin Park, ha muerto este jueves a los 41 años en lo que aparenta ser un suicidio. Bennington, quién se casó en dos ocasiones y tuvo seis hijos, apareció ahorcado en su residencia de Los Angeles este jueves, poco antes de las 17:00 hora española.

Se desconocen los motivos de este suceso aunque algunas fuentes especulan que podría estar relacionado con sus antecedentes de adicción al alcohol y drogas y una infancia especialmente traumática (el cantante declaró en una entrevista haber sido objeto de abusos sexuales por parte de un amigo mayor durante casi un lustro cuando tenía 7 años, hecho que nunca denunció).

Desde muy joven Bennington mostró interés en la música, citando grupos como Depeche Mode o Stone Temple Pilots entre sus principales preferencias (de hecho en 2013 consiguió cumplir un sueño al convertirse en el vocalista principal de los Stone Temple Pilots, tras la marcha de Scott Weiland). En 1999, después de haber grabado tres discos con una banda llamada Grey Daze, se unió a Linkin Park, siendo la pieza que le faltaba al grupo para hacerlos despegar. Juntos han ganado dos Grammy y vendido 68 millones de discos, convirtiéndose en una de las bandas de rock que mejor ha sabido reinventarse y sobrevivir a las mareas de la industria.

La muerte de su amigo Chris Cornell, vocalista de Sound Garden y Audioslave, fue un duro golpe para Bennington. Cornell se quitó la vida el pasado mes de mayo colgándose en el baño de un hotel de Detroit. El pasado jueves habría cumplido 53 años.

El 22 de junio Linkin Park estuvo en concierto en Madrid y el pasado 3 de julio en Londres. El inicio de su gira estadounidense estaba previsto para el próximo jueves 27 de julio, con una presentación en Massachusetts. El videoclip del tema “Talking To Myself”, perteneciente a su último disco “One More Light“, se publicó horas antes de que se supiera que Bennington había muerto.

Sus letras cargadas de rabia y nostalgia perdurarán entre nosotros por siempre. Descanse en paz.