Uno de los principios irrefutables de esta vida es que la verdad siempre tiene dos caras y el porno no iba a ser la excepción. Sirva como ejemplo el Salón Erótico de Madrid que el pasado domingo cerró sus puertas tras tres intensos días de actuaciones, talleres, conferencias y demás actividades en torno al sexo. En su nota de prensa la organización valora positivamente los resultados obtenidos, emplazando a los visitantes a una hipotética nueva edición en 2018 sin embargo nosotros, que no hemos podido asistir pero hemos realizado un seguimiento intensivo a todo lo que se ha escrito, nos hemos quedado bastante preocupados.

Artistas anulando su asistencia, productoras abandonando sus stands a mitad del evento, múltiples quejas por las condiciones laborales… La actriz y directora Anneke Necro publicaba en su blog las razones por las que no asistió al SEMAD, destacando entre ellas el no querer apoyar un evento que solo pretendía utilizar el movimiento feminista para limpiar su imagen. La actriz Lucia Fernández publicaba un tweet ampliamente difundido donde aparecía aseándose con una botella de agua en las inmediaciones del recinto. En un artículo bastante sensacionalista el periódico El Independiente tildaba al SEMAD de “gatillazo” y la revista digital Playground hacía lo propio con otro artículo titulado “Las miserias de los salones eróticos: trabajo gratis, ninguna ducha y babosos“.

Por otra parte, artistas que estuvieron presentes y a los que les hemos preguntado, alegan no haber experimentado ningún tipo de diferencia con respecto a otros festivales, destacando incluso alguna mejora en cuanto a las condiciones. En una publicación reciente la web Estrellas del Porno denuncia la versión sesgada y partidista que se está difundiendo desde algunas fuentes y alega disponer de pruebas que contradicen a El Independiente, que centra gran parte de su artículo en el nefasto testimonio de una joven pareja de visitantes.

Tras digerir todo este cúmulo de informaciones contradictorias, y teniendo presente que no estuvimos allí para verlo, sería muy aventurado por nuestra parte emitir algún tipo de juicio. Sin embargo también consideramos injusto que mayoritariamente se haya puesto en la picota a la organización del Salón Erótico de Madrid dado que, a la luz de lo expuesto, todos deberíamos de realizar un ejercicio de introspección: organizadores, expositores, artistas e incluso visitantes.

No dudo que ni en Venus Berlin, ni en los AVN de Las Vegas, ni en otros tantos festivales celebrados en España se disponga de duchas (a excepción del SEB que los últimos años se está realizando en un polideportivo) pero ¿no valía la pena haber invertido en duchas portátiles para evitarse esta bochornosa polémica?. ¿No es lógico esperar que alguien quiera una contrapartida, o al menos sufragar gastos, por prestar un servicio (teniendo además en cuenta que se trata de un evento que cobra por entrada)?. Ahora bien, la mayoría de los artistas no acuden a los salones por la organización, sino representando a una agencia o productora y son estas las que deberían cuidar de ellos. A su vez, los artistas deberían comportarse de forma profesional y cumplir con sus compromisos sin olvidar en ningún momento que su imagen está en juego. Y, por último, los visitantes deberían recordar que los artistas son personas y tratarlos con la educación y el respeto que se merecen.

Que los artistas porno pertenecen a un gremio que debería regularse para garantizar mejores condiciones laborales es algo que no admite discusión pero ¿de quién es esta responsabilidad?. De Profei no creo. Si no os convencen las condiciones que ofrece el Salón Erótico de turno es tan sencillo como no tomar partido. Organizáos, habladlo, ojalá llegue el día que lo consigáis. Ojalá llegue el día en el que se celebre un Salón Erótico que deje a todo el mundo satisfecho. Contáis con todo nuestro apoyo.