Habéis oído acerca de la última moda en Zambia? Bueno en realidad no es nueva pero yo me he enterado hoy gracias a un tweet de @Orgasmatrix. Nació a mediados de los 90 y vendría a ser una mezcla entre botellón y droga low-cost. Se llama Jenkem y consiste en dejar fermentar al sol eces humanas en una botella (mezclada con orina para darle una pizca de bouquet) con la finalidad de posteriormente cogerse un colocón inhalando el metano y otros gases derivados de su descomposición.

Si estáis pensando que los botellones en Zambia tienen que acojonar, os aclararé que lo único que se utiliza del invento es el globito que se coloca sellando la boca de la botella; los gases se van acumulando haciendo que se hinche y cuando alcanza un buen tamaño… comienza la diversión!. Por lo que cuentan su efecto es más potente que el del cannabis y, dependiendo de la persona, pueden inducir alucinaciones auditivas y visuales. Aunque antes de que vayáis en masa a preparar toneladas -que ya nos conocemos- debéis saber que su consumo es arriesgado ya que puede causar hipoxia.

jnkem

Realidad? Ficción? La verdad está ahí fuera. Por cierto, todo este asunto no os recuerda un poco a cierta escena de Austin Powers, La Espia que me Achuchó?

http://youtu.be/mwDQoULuPGE