El pasado viernes 3 de noviembre se estrenó en el festival In-Edit de Barcelona el documental ‘Ciudadano Fernando Gallego: Baila o Muere‘, encomiable pieza audiovisual dirigida por Alex Salgado del Tarré y Jorge Rodriguez que recoge la vida y milagros de Nando Dixkontrol (Fernando Gallego en su identidad civil), uno de los iconos más importantes de la escena electrónica nacional, referente de la música mákina y estandarte de salas tan míticas como Piscódromo, KGB, Florida 135 o Disco 8.

La película, fruto de casi una década de trabajo y financiada por los fans mediante crowdfunding, narra por voz de sus protagonistas (el propio Dixkontrol y un variopinto repertorio de personalidades que van desde el actor porno Nacho Vidal hasta Peter Hook, ex-bajista de New Order) el ascenso y declive del célebre discjockey y showman barcelonés, en cuya trayectoria destacan hitos tan importantes como dar identidad y relevancia a la figura del DJ (que hasta entonces operaba en el anonimato de espaldas a la pista de baile), ser determinante en la prolongación de la Ruta del Bakalao hacia Barcelona, liderar algunas de las sesiones after más explosivas de la ciudad (llegando incluso a debatir con Pasqual Maragall sobre el derecho de los jóvenes a bailar y divertirse a la hora que les plazca) o presentar en La 2 de TVE el programa ‘Ponte las Pilas‘.

“Nando Dixkontrol fue un príncipe de la noche en la Barcelona preolímpica. Siempre acelerado. Siempre al límite. Siempre en lo alto. Hasta que la ola rompió y su mundo se desintegró”

Sin posibilidad de establecerse en ninguna sala y viviendo de los bolos en fiestas remember, la crisis económica acabó de darle el golpe de gracia a su carrera. Tras años de depresión Nando Dixkontrol decidió retirarse en 2013 para dedicarse a su familia, su mujer Larita y su hijo Eiden. Sin embargo para una persona como él, que se autodefine en términos de “megalómano” y “narcisista desaforado”, la idea de desaparecer sin dejar huella era algo que le atormentaba. “Lo único que quiero es que alguien me diga que aquello fue bueno“, implora en un emotivo momento de la película.

En ese aspecto puede quedarse tranquilo ya que su legado está a salvo, tal y como certificaron las más de mil personas que abarrotaron la sala 5 del cine Aribau, un público entregado que rió, vibró y lloró con cada uno de los sorprendentes episodios de su vida.

Junto con el libro ‘En Éxtasis‘ del periodista valenciano Joan M. Oleaque (reeditado recientemente por la editorial Barlin Libros), este documental es uno de los ensayos más rigurosos y recomendables que existen sobre la materia. Imprescindible.