Como supongo que sabréis el pasado martes falleció la estrella de cine adulto August Ames (más información aquí). Pese a que en un principio no se divulgaron las causas de su muerte, muchos especularon con que podía haberse tratado de suicidio tras haber sido acosada en las redes sociales, por unas controvertidas declaraciones en Twitter donde afirmaba haberse negado a trabajar con un actor que anteriormente había hecho porno gay. Finalmente el viernes se confirmó que la actriz canadiense de 23 años se había ahorcado en un parque cercano a su domicilio. Según algunas fuentes consultadas August Ames sufría desde hacía tiempo un trastorno bipolar.
Esta tragedia ha hecho explotar un acalorado debate en las redes sociales enfrentando a los que defienden el derecho de las actrices a trabajar con quién les plazca y los que critican esta actitud por tomárselo como una ofensa contra el colectivo LGTB.

La productora Evil Angel anunció el día posterior al fallecimiento de August Ames, que no volverán a contar con los servicios del actor pansexual Jaxton Wheeler, el cual participó en el acoso de la actriz animándola a matarse con una pastilla de cianuro, y ha iniciado un llamamiento a otras productoras para que hagan igual bajo el hashtag #antibullying. Muchos otros están pidiendo la cabeza de la actriz y directora Jessica Drake que, en referencia al polémico tweet de Ames, emitió unos comentarios criticando su actitud y defendiendo el trabajo cruzado entre actores de porno gay y convencional. Por extensiones también se le pide responsabilidades a XBIZ y se le está presionando para que prescinda de Drake en su próxima gala de entrega de premios, bajo amenaza de boicot.

Por encima de todos hay un llamamiento liderado por la APAC, al que se han sumado productoras como Kink, en favor la empatía, la compasión y la disposición a participar en la comunicación de forma no violenta.

Lamentablemente esta situación no es nueva y es muy sintomática del tipo de sociedad en la que vivimos, una sociedad frustrada e irrespetuosa que no es capaz de comprender que al otro lado del avatar se encuentra una persona de carne y hueso ni tampoco entender que, pese a la libertad de expresión, no tenemos carta blanca para restregarle a nadie nuestra opinión por la cara (sobretodo si nadie la ha pedido). Solo esperamos que esta tragedia sirva como revulsivo para cambiar alguna mentalidad y así podamos evitar que se repitan circunstancias similares en el futuro, por muy contrarios que seamos de las opiniones manifestadas.

#Respeto #RIPAugustAmes