Que somos unos putos degenerados y cualquier aparatejo en el que se pueda meter el pizarrín nos llama la atención, es un hecho más que constatado. Sin embargo nuestra fascinación por las Real Dolls (las muñecas sexuales ultra realistas y ultra caras de fabricación americana) ocupan un puesto privilegiado entre nuestras parafilias. De hecho ya tenemos más que decidido que el día que estemos asquerosamente podridos de pasta nos dedicaremos a coleccionarlas y repartirlas estrategicamente por las habitaciones de nuestra mansión (aunque solo sea para echarnos unas risas a costa de las visitas).

Recientemente ha caído en nuestras manos un vídeo que muestra de principio a fin el proceso de fabricación de estas muñecas tan exclusivas, una pieza documental de lo más hipnótica que por momentos resulta incluso perturbadora…