Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, pues lo mío será masoquismo porque con esta ya van tres. Por lo visto Paranormal Activity 3 se ha convertido en el estreno de terror más taquillero de todos los tiempos en EEUU (54 millones en su primer fin de semana). Pues ahí va un consejo: no se os ocurra escoger una película en función de lo que recaude en yankilandia.

Como supongo que sabréis, la tercera entrega de esta saga es una precuela. La acción nos situa cuando Katie y Kristi (protagonistas de la primera y segunda parte respectivamente) son aún unas niñas y se nos pretende explicar los origenes de todo el meollo paranormal. Pero antes de eso se han sacado de la manga un prefacio en el que, en algún momento antes de los sucesos del primer film, Katie le pide a su hermana mayor si le puede guardar en su trastero unos viejos VHS que por lo visto tenia su abuela. Un año más tarde la casa de Kristi es asaltada y las cintas desaparecen (hecho que justifica la instalación del sistema de seguridad que registra la actividad de la segunda parte, aunque en ella no se haga referencia en ningún momento a las cintas de marras). Acto seguido experimentamos un salto a 1988 mostrándonos lo que contenían los videos. Llegados a este punto me pregunto: ¿quién leches está viendo las cintas?.
En fin, sigamos. Las niñas viven con su madre y con el novio de ésta, un tal Dennis que se dedica a grabar bodas y tiene la malsana afición de llevarse la cámara hasta a cagar. Una noche, mientras están registrando la típica sesión de sexo amateur, son interrumpidos por un terremoto. Al revisar las cintas Dennis ve una especie de figura difusa lo cual, sumado a su paranoia por ruidos extraños en la casa, le dan la excusa perfecta para sembrar el inmueble como si fuese el Gran Hermano. Por otra parte Katie tiene un amigo invisible llamado Toby, o al menos es lo que todos creen hasta que empiezan a pasar cosas raras.
Y aquí podríamos zanjar el argumento del film, el resto son otras tantas preguntas que sumar a las ya planteadas, momentos de sobresalto que se reparten entre la vergüenza ajena y el efectismo más grauito y pérdida de los pocos factores que daban algo de credibilidad al asunto. O si no como se explica que en el metraje solo se muestren los días en los que ocurre algo? Las cintas están editadas? Cierto es que el efecto chusquero de acelerar el tiempo utilizado en las otras partes se cepillaba completamente el elemento sorpresa, pero qué menos que ofrecer una explicación del rollo found footage, no?.
Si os queréis ahorrar los 84 minutos que dura (que ya parece que sean episodios de una serie) os lo resumo: la abuela está metida en algún rollo de brujeria y experimenta con las niñas. Como detalle curioso/deprorable os puedo avanzar que la mitad de lo que se muestra en el trailer no aparece en la película y tampoco en ningún momento se hace referencia al incendio que se supone tiene que destruir la casa y que se menciona en las otras partes).
Veredicto: Muy prescindible.