Rain un poco tocadilloSeré breve porque el film tampoco tiene mucho donde rascar.

James McTeigue, primer asistente de los Wachowski en la trilogia Matrix y responsable de V de Vendetta, nos trae la que durante mucho tiempo se creyó iba a ser la adaptación del anime Ninja Scroll y que finalmente ha resultado no tener nada que ver. Simple como ella misma, el argumento de Ninja Assasin nos cuenta la historia de venganza de Raizo (interpretado por el corenano Rain al que ya pudimos ver en Speed Racer) un joven huérfano, adoptado y entrenado duramente desde niño por un poderoso clan ninja. Durante dicha formación desarrollará sentimientos por una compañera a la cual su maestro ejecutará por intentar huir, generando un resentimiento en nuestro protagonista que se desatará tras finalizar su bautismo de sangre, en la primera misión encomendada (que esto no me acabó de quedar muy claro…).

Por el medio se topará (o más bien se podría decir que utilizará como cebo) a la detective Mika, encargada de investigar un misterioso asesinato que apunta al clan ninja. Pues bien, olvidáos de toda esta presunta trama policial porque no tiene sentido ninguno; afortunadamente nos compensan la falta de libreto cargando a la película de una buena dosis de acción y poca palabrería.

Como decía al principio, Ninja Assasin es simple, tan simple que la podíamos resumir como el episodio final de la venganza de un ninja renegado. Pese a esta simplicidad, lastre para unos pero sin ningún tipo de importancia para los amantes del cine de acción, nos encontramos con un trepidante film en el que la hemoglobina y los miembros amputados salpican por doquier la gran pantalla (cosa curiosa tratándose de un film americano). Para aquellos que ya hayan disfrutado de los anteriores títulos de la filmografía de McTeigue tampoco será ninguna sorpresa descubrir la especial habilidad del director rodando escenas de acción que a menudo vienen excelentemente coreografías y amenizadas con unos destacables efectos visuales (la escena en cámara lenta en la que el zoom se acerca y aleja de Raizo, muy al estilo de 300, es de caída de baba). También es notable su esfuerzo por mantenerse fiel al espíritu original de las películas japonesas en el que el ninja era poco menos que una presencia sobrenatural, el auténtico asesino silencioso y prácticamente inmortal.

Y a todo ello hay que sumarle la presencia de Shô Kosugi como Ozunu, el despiadado maestro del clan y auténtico abanderado del ninjaexplotation (antes de que Michael Dudikoff y las Tortugas Jóvenes Mutantes se encargaran de echar mierda sobre el género).

Abstenerse todos los amantes del cine de arte y ensayo. A los que disfruten llanamente de una buena ensaimada de hostias, puede ser una opción recomendable.